La subjetividad del lector

-...es curioso ver que como si se tratara de un camino a seguir, ilusos de pensar que con solo mirar el recorrido basta, son capaces de ser cegados por el ansia de ser el receptor del mensaje. No se trata de mirar sino de comprender al escritor en la medida de cada palabra o cada idea transmitida. Porque todo contiene un subtexto, y porque muy narcisista tienes que ser para aventurarte a pensar que únicamente todo mensaje gira entorno a ti. Y me remonto a esa curiosidad insatisfecha, hablar, pensar, sentir, al fin y al cabo tu eres consciente de tus actos y de tus palabras, pero aún así no logro entender como todo bajo el punto de vista de otras personas me convierte en alguien tan distinto. Quizá es el echo de que no estamos formados por algo exacto cómo las matemáticas, que hay algo que no se puede resolver con ciencia, forma parte de nosotros y así aparece el dualismo en la persona. Aquí llega el punto de inflexión, que necesitas más: que los demás logren entenderte o ser capaz de entenderte a ti mismo sin importar los demás. Es difícil ver como en dos semanas sin escribir; de la noche al día; esperar una respuesta o en diez minutos, puedes convertirte en alguien tan alejado de ti. No eres capaz de reconocer que el mensaje escrito pudiera dar pie a una interpretación tan alejada de la realidad que todo lo que has hablado, pensado, sentido y todos los actos que has llevado a cabo no son recordados, más que por las personas observan cada detalle del camino.-